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Cuando las dificultades nos presentan Oportunidades únicas




Las dificultades crean la oportunidad de poner en orden las cosas, pedir perdón por las ofensas cometidas, y procurar reconciliaciones.


Representan una oportunidad para abrazar a nuestros seres queridos y decirles cuánto los amamos y los necesitamos. Podemos aprovechar la situación para darles las gracias porque han estado con nosotros en las buenas y en las no tan buenas. Todo esto hace que la vida cobre sentido.


Es tiempo de valorar ese PADRE PRESENTE, uno de los amores más importantes para un hijo, el amor de papá. Es tiempo de valorar el regalo de la esposa o el esposo que le ama…la relación más importante de la tierra, la pareja; es tiempo de valorar los hijos y nietos que le alegran la vida. Si estamos atentos, la adversidad puede aportarnos lecciones inolvidables y nuestros hijos y nietos aprenderán y saldrán adelante, con lecciones maravillosas que nunca olvidarán.


REFLEXION

La actitud es clave…superando los momentos difíciles


Un estudiante universitario, una noche chocó el auto de la familia. Con el susto que produce un evento de esta naturaleza llamo a su papá. Su preocupación era; “¿Cómo va a reaccionar?, ¿qué me va a decir?” Estaba realmente muy asustado y sensible emocionalmente. Estaba a punto de llamar al hombre más importante en mi vida, al dueño del auto, al hombre que con mucho trabajo había logrado las cosas que tenía. El choque ocasionaría un perjuicio económico, porque el golpe fue muy fuerte. Cuando levantó el teléfono, le informé lo que había ocurrido: “papá, choqué el auto”.

Guardó silencio, y luego me preguntó algo que marcó profundamente mi vida: “¿Estás bien?”

“Si papi, estoy bien” —le contesto. “Entonces no hay problema” —le respondió. “Lo demás se puede reparar”.

En ese momento penso: “qué hermoso tener un papá así, que me valora más que las cosas materiales”. Su papá dominó sus emociones, supo reaccionar a favor de su hijo, y me enseñó cómo hacerlo cuando me tocara estar en momentos parecidos. La tendencia natural es concentrarse en los daños materiales y, por lo tanto, los padres terminan regañando, humillando, culpando y, por lo tanto, lastiman a sus hijos. Esto produce hijos frágiles, heridos, con miedo, y crecen con temor a la autoridad. Pero lo contrario, produce personas fuertes, seguras, y capaces de canalizar su frustración y dolor.

¡Esto se llama actitud! Es ir más allá de los sentimientos, para enfocarse en lo que realmente importa.




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