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Alzheimer: Conoce las señales

Fuente: Departamento de Salud de Puerto Rico



El Alzheimer es una enfermedad que afecta al cerebro, de forma progresiva, causando problemas en la memoria, atención, aprendizaje y capacidad del lenguaje, entre otros. Si bien es cierto que esta condición no es parte normal del envejecimiento, en la mayoría de los casos ocurre luego de los 65 años, por lo que se considera que la edad es un factor de riesgo. En el 1999, el Alzheimer era la decimocuarta causa de muerte en Puerto Rico. En 2019, fue la cuarta causa de muerte.

Olvidar detalles de alguna situación diaria y recordarlos más tarde es normal en cualquier momento de la vida. Sin embargo, el olvido y la confusión no son señales normales de envejecimiento.

Las 10 señales más comunes son:

  1. Deterioro de la memoria, que dificulta las actividades de la vida diaria

  2. Dificultad para concentrarse, planificar o resolver problemas

  3. Problemas para completar tareas diarias en el hogar o en el trabajo

  4. Confusión con respecto a tiempo y espacio

  5. Dificultades visuales o de percepción espacial como, por ejemplo, no comprender distancias al conducir o perderse

  6. Problemas de lenguaje como, por ejemplo, problemas para encontrar palabras o vocabulario reducido al hablar o escribir

  7. Colocar objetos fuera de lugar

  8. Disminución o falta de juicio al tomar decisiones

  9. Pérdida de interés en eventos laborales o compromisos sociales

  10. Cambios de humor, como tristeza sin razón aparente, ansiedad o temores injustificados, hostilidad, conducta inapropiada a las circunstancias u otros cambios inesperados en el comportamiento y la personalidad

Si usted o una persona cercana presenta estas señales, NO las ignore. Consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado.

Beneficios del diagnóstico temprano

  • Manejo más efectivo de la persona con enfermedad.

  • Ayuda a buscar servicios de apoyo o cambiar el plan de cuidado a largo plazo.

  • Permite el tratamiento farmacológico y no farmacológico desde el inicio de la enfermedad.

  • Da la oportunidad de resolver asuntos legales y financieros

  • Fomenta que el cuidador busque y reciba la información o las referencias adecuadas sobre la enfermedad de Alzheimer.

Desmintiendo mitos

(Contenido adaptado de AARP)


Mito: La pérdida de memoria es parte normal del envejecimiento

FALSO. Aunque algunas personas pierden cierto grado de memoria con los años, muchas otras mantienen sus facultades hasta edades muy avanzadas.


Mito: Demencia y Alzheimer son la misma enfermedad

FALSO. Las demencias ocasionan profundos cambios en la función cerebral. Existen múltiples tipos de demencias y la enfermedad de Alzheimer representa aproximadamente entre 60 a 80% de los casos. Los derrames cerebrales, la enfermedad de Parkinson y el alcoholismo pueden ser otras causas de demencia.


Mito: El Alzheimer solo ocurre en personas mayores

FALSO. Si bien es cierto que en la gran mayoría de los casos de la enfermedad se desarrollan después de los 65 años, es posible que ocurra en personas más jóvenes. Estos casos, pocos comunes, se ven generalmente en familias con historial de la enfermedad.


Mito: Las personas con Alzheimer no se integran, ni disfrutan de actividades.

FALSO. Adecuadamente tratadas y estimuladas, las personas con Alzheimer pueden integrarse perfectamente a la familia y pueden divertirse como cualquier otra persona.


Mito: Ciertos alimentos y vitaminas protegen contra el Alzheimer

FALSO. No existen alimentos, ni suplementos o vitaminas que protejan contra esa enfermedad. Sin embargo, una alimentación balanceada con alto contenido de vitaminas y nutrientes y bajos en grasa, azúcar y sodio promueve una mejor calidad de vida.


Mito: Las ollas o latas de aluminio pueden causar Alzheimer

FALSO. A pesar de que este mito está circulando desde hace muchos años, no existe ningún estudio científico que relacione el aluminio con la enfermedad de Alzheimer.


Mito: El aspartame y otros endulzantes causan Alzheimer

FALSO. No existe evidencia científica de que estén asociados a la enfermedad.


Mito: Las vacunas provocan Alzheimer

FALSO. No existe evidencia científica que respalde ese planteamiento, al contrario, varios estudios han demostrado que la vacunación contra la influenza, enfermedad neumocócica y otras enfermedades en los adultos mayores mejora su calidad de vida.






Mito: Golpes en la cabeza pueden detonar la enfermedad de Alzheimer

FALSO. Frecuentes golpes en la cabeza pueden causar diversos grados de hemorragias cerebrales y otros tipos de demencia.


Mito: Las amalgamas dentales (o rellenos para caries) causan Alzheimer

FALSO. Por el contrario, una buena salud oral mejora la calidad de vida de las personas adultas mayores. Mantener la dentadura le ayuda al proceso de ingerir alimentos sólidos.



Mito: La enfermedad de Alzheimer puede adquirirse por transfusiones de sangre

FALSO. Existe evidencia de que las transfusiones de sangre no cambian el riesgo de desarrollar Alzheimer.


Mito: Si alguno de mis padres tiene Alzheimer tengo gran riesgo de padecerlo

FALSO. Aunque podría tener un mayor riesgo, no hay evidencia de las causas de la enfermedad. Se estima que menos del 5% de los casos de Alzheimer son casos hereditarios. Cualquier persona, mayor de 65 años, puede desarrollar Alzheimer.


Mito: La enfermedad de Alzheimer no causa la muerte

FALSO. Aparte de accidentes que pueden ocurrir a consecuencia del Alzheimer (incendios, caídas, atropellos, etc.), en su etapa avanzada, la enfermedad puede provocar la muerte.


Mito: Existen excelentes tratamientos

FALSO. Algunos medicamentos pueden aliviar algunos de los síntomas de la enfermedad, pero aún es progresiva e incurable. No existen tampoco productos naturales o suplementos que la puedan curar. Un diagnóstico temprano puede hacer la diferencia en el cuidado y tratamiento de la persona, así como en el entendimiento de la enfermedad por parte de la familia.


Mito: El Alzheimer se puede prevenir

FALSO. Para prevenir una enfermedad es necesario saber su causa y al no saber qué provoca la enfermedad de Alzheimer no es posible todavía prevenirla. Un estilo de vida saludable es la mejor manera de garantizar el bienestar.


Mito: Las personas con Alzheimer son siempre peligrosas y agresivas

FALSO. Entre los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, la agresión verbal puede presentarse en el 5% de los casos y la agresión física en el 7%.


Mito: Un diagnóstico de Alzheimer significa que la vida se acabó

FALSO. Aunque la enfermedad es progresiva e incurable, debido a que el curso de la enfermedad puede ser muy largo, una atención adecuada y estimulación del paciente puede mantener el bienestar.


Mito: Olvidar detalles indica que voy a tener Alzheimer

FALSO. Todos tenemos olvidos, siendo la falta de atención a los detalles (debido a la ansiedad o el estrés) los mayores causantes de ese problema.


Mito: Solo las personas con mutaciones genéticas desarrollar Alzheimer

FALSO. A pesar de que se han identificado los genes relacionados con la enfermedad de Alzheimer que ocurre después de los 65 años, esa relación no está clara. Existen pacientes con los genes que no desarrollan la enfermedad y viceversa.



Mito: La depresión y la soledad pueden detonar el Alzheimer

FALSO. Aunque la depresión es una condición que puede estar presente al inicio de la enfermedad de Alzheimer, no existe evidencia de que la cause. Es importante saber que el tratamiento para la depresión puede ayudar en el manejo temprano del Alzheimer.



Fuente: Departamento de Salud de Puerto Rico

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